TRANSHUMANISMO

RESPUESTA A LA CRISIS TEOLÓGICA DE FIN DE MILENIO

 

PEDRO PABLO CADAVID

JULIANA JARAMILLO

CATALINA MONTOYA

GUSTAVO ADOLFO MONTAÑA

 

ABSTRACT

Se ha llegado a un punto crítico en la historia del hombre. Teologías milenarias sucumben con el pasar de los siglos, no es ajena a nuestra realidad la crisis espiritual por la que la humanidad atraviesa. La proliferación de nuevas religiones, cultos banales que quiebran la voluntad humana; en general, la crisis teológica está imperando y gracias al cierre del milenio. Hay que dar el siguiente paso y alcanzar soluciones, se debe dar una reestructuración espiritual de la razón y racional de la espiritualidad; el transhumanismo trata acerca de ese paso. En ningún momento se trata de materializar las dos cosas(razón y espiritualidad), ni en volverlas creaciones recíprocas de si mismas; trata solo de aceptar una espiritualidad, una armonía universal y a la vez muy humana; y alcanzar una conciencia racional que acepte la naturaleza humana como tal. El hombre es un ser técnico que en medio de su afán de trascendencia siempre se encuentra al acecho de las respuestas que el universo nos susurra al oído cada vez que cerramos los ojos y soñamos con la inmensidad del todo y del uno. Se va a mostrar el Transhumanismo como una nueva forma de vida y como una solución a una crisis, mas que teológica, espiritual y existencial.

INTRODUCCIÓN

En búsqueda de realizar un proyecto de investigación que abarque de manera general algunos de los temas tratados en otras asignaturas y a la vez enriquezca nuestros más compartidos intereses, decidimos trabajar alguna problemática social de clara evidencia, como vendría a ser la crisis que a fin de milenio se sostiene tan frágil en un enfoque teológico. Sin embargo, no pensamos plantear un problema sin ser activos y proponer. Como consideramos que la teología se mueve en una crisis y esta a la vez fragmenta su significado en problema y oportunidad, queremos complementar la investigación haciendo referencia y estudio de lo que es el TRANSHUMANISMO, viéndole entonces como una alternativa ante el caos teológico.

Desde el comienzo de la humanidad, el hombre ha mirado a las estrellas y se ha cuestionado tanto de sus raíces como de su futuro. Encontrar una respuesta ha sido el paradigma más antiguo de la historia. Miles de respuestas han cruzado pensamiento de sabios y poetas, miles de senderos han cruzado todas las culturas conocidas por la raza humana. Al sentirse solo en un universo tan vasto, el hombre buscó compañía en sus más grandes miedos, le dio forma a eso que no podía entender, y marcó su camino hacia una eternidad gobernada por Dioses. A través de la historia, las circunstancias extremas, las crisis existenciales masivas, han creado depresiones en las raíces teológicas, llevando al hombre a experimentar diferentes posibilidades de existencia; filosofías, reinados atéicos , han culminado en un siglo déspota y escéptico en el que impera la desesperación y la no identidad de un ser que creyó llegar a un modernismo en el que el futuro estaba asegurado y su paz espiritual yacía en su propio juicio.

Las grandes culturas en toda la historia siempre han llegado a la misma parte, en cuanto a la perfección del ser humano como ser integral. El hombre es uno solo con la naturaleza, y con el universo, las pautas están establecidas pero las reglas del juego no están muy claras. Errar no es tan solo humano, errar es universal; es el principio del siguiente paso, es la homeóstasis del sistema, es aquello que nos enseña que a pesar de ser únicos no estamos solos.

El hombre es lo que es, su naturaleza humana lo seguirá guiando hacia un futuro, que en algún momento puede llegar a no ser tan incierto ni tan confuso; simplemente hay que replantear las preguntas y encontrar el camino a las estrellas.

1. PROBLEMA

¿Cómo el transhumanismo se puede constituir en una alternativa a la crisis teológica de fin de milenio?.

2. JUSTIFICACIÓN

El transhumanismo pretende basarse en la condición del ser humano como tal. Reconocer la naturaleza humana y enfocar su existencia a un futuro que aunque confuso, promisorio.

No se puede negar la coexistencia del hombre con su ambiente, y con base en esto se debe aceptar una integración universal que nos lleva a una paz existencial.

Aunque mucho se discierne al transhumanismo con el auge en el campo tecnológico, este simplemente lo ve como un punto de partida hacia la transformación o el mejoramiento humano. El transhumanismo busca hallar armonía interdisciplinaria y darle al hombre un sentido de existencia justificado y no atenerlo como un ente en una levedad de incertidumbre.

La expansión desaforada de religiones y creencias es uno de los ejemplos que en el presente demarca tantas diferencias entre las ideologías de la población mundial. Esto que se podría considerar como un problema teológico, podría ser tratado en un enfoque transhumanista.

El aporte psicológico es totalmente y finalmente directo. El comportamiento humano es el que va a cambiar y a transformar la dirección de la humanidad. Su interactuar a un nivel cultural así como personal es el que determina la personalidad de un individuo preparado para aceptar una nueva forma de vida arraigada a principios transhumanistas. Ahora que está presente esta crisis teológica es el momento para dar un rumbo "humano" y sensato hacia un futuro lleno de cambios y de integración universal.

3. OBJETIVOS.

3.1 OBJETIVO GENERAL

Analizar y sintetizar los principios del Transhumanismo como respuesta a la crisis teológica característica del fin de milenio.

3.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS

3.3 PROYECCIÓN DE ACTIVIDADES A REALIZAR.

Algunas de las fuentes de información que ayudarán en nuestro proceso de investigación serán:

Antropólogos, filósofos, teólogos y transhumanistas.

También contaremos con información proveniente de Internet que puede dar guía a la investigación teológica y al transhumanismo en un sentido científico.

Finalmente, nos puede ser útil también, el material recolectado de fuentes como revistas, periódicos etc. Esta información puede ayudar y dar prueba que la causa de la crisis va atada a ciertas consecuencias y ahí pasaríamos a hacer un estudio general de aspectos como: interés religioso, concepción de identidad y crecimiento de cultos y sectas.

Entre antropólogos, filósofos, teólogos y transhumanistas, se realizaron entrevistas para tratar de ilustrar mejor la existencia de una crisis e intentar encontrar las raíces de esta misma. El transhumanismo no se encuentra bien difundido en nuestra cultura, pero a cada entrevistado se le proveyó de la información necesaria acerca de este para lograr una mejor entrevista.

4. MARCO TEÓRICO

La presencia de una crisis ya está dada por sentado. Al entrevistar a el filosofo Antonio Rodríguez, y a la teóloga Marta González se pudo hacer notar que el ser humano se encuentra en un momento critico en la historia. Esta crisis puede verse desde cualquier punto de vista, o ser tomado como "un todo", o sea, no solo existe la presencia de una crisis teológica, también se puede decir que hay crisis filosófica, moral, espiritual, social, cultural y científica, en donde la fragmentación de todas lleva a crear una grieta ya sea en la espiritualidad o en la razón de los hombres.

El hombre ahora más que nunca se encuentra acorralado en su propia razón, ha errado al querer vivir lejos de sus mitos y de su espiritualidad, pero es ahora cuando su personalidad y su misma razón se quebranta, dejándolo cual hoja al viento: Con mil rumbos que seguir, ese ser humano aturdido y desorientado escoge el más prometedor, sin remediar en su propia existencia ni en su naturaleza humana, y se convierte en un ser viviente asustado que se refugia en sus propios miedos y arrasa con su propia voluntad, violando los principios más simples de trascendencia humana, dejando así, el paradigma de sí el hombre será su propio exterminador.

Está en cada cual darse cuenta de la crisis por la que pasa la humanidad, pero la respuesta no esta en dejar todo en las manos de un Dios. Así como lo dijo El mismo, "Ayúdate, que yo te ayudare". La creación de Dioses trata acerca de saber que somos seres integrales, y de alguna manera para alcanzar una espiritualidad perfecta se necesita de vías como estas. Los Dioses han ayudado a la humanidad a no sucumbir ante miles de crisis, han enaltecido su existencia y han hecho de este un ser armonioso que siempre está buscando el trascender y encontrar nuevas respuestas y nuevos paradigmas.

Así como lo dijo Antonio Rodríguez, el hombre necesita reinventarse. Que es reinventarse?, es verlo todo desde una nueva perspectiva, no es dar nuevas respuestas, es simplemente reestructurar su razón. Pero no se puede dejar atrás la espiritualidad humana, la misma que nos llevó a estar conscientes de la racionalidad de las cosas, la que nos llevó a mirar a las estrellas, la que nos llevo a trascender como hombres pensantes y la misma que puso la pausa en el desenfreno animal.

El problema del hombre ha radicado en no aprender a conocer su espiritualidad y a negar un desarrollo tecnológico que sobrepasa umbrales morales que hasta cierto punto deben ser conquistados. El transhumanismo trata del siguiente paso, en el de reconocer nuestra realidad humana y espiritual. Convirtiéndose así nuestra principal tarea la de espiritualizar la racionalidad, y racionalizar la espiritualidad. En ningún momento se trata de materializar las dos cosas, ni en volverlas creaciones de una tanto como de la otra; trata solo de aceptar una espiritualidad, una armonía universal y a la vez muy humana; y alcanzar una conciencia racional que acepte la naturaleza humana como tal, el hombre es un ser técnico que en medio de su afán de trascendencia siempre se encuentra al acecho de las respuestas que el universo nos susurra al oído cada vez que cerramos los ojos y soñamos con la inmensidad del todo y del uno.

Aceptando un pensamiento Transhumanista tal vez el hombre comience una nueva aceptación de su condición, es llegar a un estado mental en el que solo se busca no salir de una crisis, ni siquiera abordarla , solo obviar depresiones en la historia de la humanidad.

Viéndolo desde un punto de vista histórico psicológico, el transhumanismo se empieza a despertar gracias a el nacimiento del mismo humanismo. "La Nueva Era", así fue denominado esa nueva revolución del pensar y con ella surgieron sus creadores y sus discípulos (Jung y Maslow entre otros) al igual que sus nuevas teorías de la necesidad de un nuevo ser humano que debía ir tan ligado a su espiritualidad como a su tecnología.

Hablando de Nueva Era, esta adoptó lo que ellos llamaron una "nueva psicología", la que tiene muy poco que ver con Sigmund Freud y mucho con Jung y las nuevas escuelas de Carl Rogers, Abraham Maslow, Fritz Perls, Stanislav Grof y Wilhelm Reich.

Toni Wolff, uno de los más importantes discípulos de Jung, escribió en sus Estudios sobre la Psicología que: "El inconsciente humano contiene toda la forma vital y funcional hereditaria de la serie de los antepasados, de suerte que en el niño esta presente una funcionalidad psíquica adecuada ya antes de cualquier conciencia".

Jung avanzó, según sus seguidores, un paso más allá del psicoanálisis de Freud: el inconsciente no constituye solo un peligro o una amenaza (como en el caso de la enfermedad) y ha de sacarse lo más posible a la luz de la conciencia, sino que es en sí mismo -mediante la riqueza de la sabiduría adormilada en él- fuente de la vida plena e individualizada.

Jung se sorprendió al descubrir imágenes primordiales idénticas manifestándose en los sueños de pacientes de sexo, religión y cultura dispares. Las investigaciones complementarias demostraron que esas imágenes (el espíritu, la madre, la vieja sabia, el estafador, etc.) aparecían también en la mitología mundial, lo cual llevó a Jung a la conclusión que representaban absolutos en la psique humana.

La Nueva Era -por su carácter holístico- no pone limites entre Dios y el hombre: Uno es Dios. No hay separación entre la realidad individual y la realidad cósmica, y cuando eso sucede es muy difícil alejarnos de la amenaza del fascismo, del biologismo y el racismo. Hay que tener mucho cuidado para que el holismo y el pensamiento mágico no nos vuelva a conducir a los campos de exterminio de Auschwitz.

5. METODOLOGÍA

Los métodos que se implementaron para la realización de este proyecto fueron aunque reducidos y de estable intensidad, muy productivos, útiles y generadores de un nuevo criterio para adaptar una fase más modificada, elaborada e integral dentro de nuestros escalones de racionalización sobre las condiciones de la vivencia humana.

No se visitaron instituciones ni se implemento una búsqueda intensa en diversas partes pues la información se obtuvo de un centro compacto como lo fue el contacto por e-mail con el transhumanista. Se pensó primero en hacer una profunda investigación sobre que fractura nuestra teología y hacer entonces entrevistas con filósofos, psicólogos, teólogos entre otros pero luego se aclaró la forma de trabajo y dado al enfoque más centralizado, se investigó sólo del concepto del (T.H) y el resto (C.T.F.M) fue determinado y procesado por la percepción común que tiene el grupo.

Como hablamos anteriormente, la población y sujetos fue específica contribuyendo con nuestra investigación en manera de entrevista el profesor Antonio Rodríguez y la señora Marta Chaparro.

Se presentará un collage de imágenes en el vídeo que demostrará intermitentemente el fraccionamiento teológico y una serie de ayudas visuales que cubrirán en gran parte el contenido de nuestra presentación.

5.1 GUÍA DE ENTREVISTA.

Este fue el documento entregado a cada entrevistado y las preguntas correspondientes:

Se ha llegado a un punto crítico en la historia del hombre. Teologías milenarias sucumben con el pasar de los siglos, no es ajena a nuestra realidad la crisis espiritual por la que la humanidad atraviesa. La proliferación de nuevas religiones, cultos banales que quiebran la voluntad humana; en general, la crisis teológica está imperando y gracias al cierre del milenio. Un ser que se apegó a un modernismo carente de dioses o esoterismos ahora cae de rodillas ante mil supersticiones acerca del fin del mundo o del reinado de la completa oscuridad.

El hombre erró al querer vivir lejos de sus mitos y de su espiritualidad, pero en parte fue algo necesario, fue parte de la caída esperada para dar el siguiente paso. El transhumanismo trata acerca de ese siguiente paso, el hombre no puede negar su naturaleza humana y como tal debe ir más allá, pero no está tan solo en mirar hacia el transhumanismo tecnológico sino también el espiritual.

El transhumanismo tecnológico y el espiritual no deben estar opuestos sino integrados.

El transhumanismo tecnológico es totalmente legítimo e indudablemente traerá muchos beneficios importantes para nuestro bienestar social y corporal (en términos de mejor salud, mayor esperanza de vida, etc.).El transhumanismo espiritual es igualmente necesario para nuestro crecimiento individual y social y nuestra futura evolución.

Bien entendidos, ambos pueden ser complementarios. La tarea principal de nuestra época actual es espiritualizar la tecnología (llegando a ser conscientes de los impulsos inconscientes que la empujan hacia delante, y usándolos de formas positivas), por una parte, y ‘tecnologizar’ la espiritualidad por la otra. Extrayendo las psicotecnologías válidas del núcleo de las tradiciones religiosas, purificándolas de los estratos de la creencia y el mito literario. O dicho de otro modo, en sentido más amplio: necesitamos espiritualizar la racionalidad y racionalizar la espiritualidad.

5.2 PREGUNTAS A REALIZAR.

  1. ¿Hasta qué punto está consciente de la existencia de una crisis teológica y a qué le atribuye su posición en cuanto a este tópico. (Desde un punto de vista ya sea Aceptando que hay que buscar una respuesta, en donde ve usted esta . Cree que filosófico, teológico, psicológico, etc.).
  2. El transhumanismo es una respuesta; no tanto como una respuesta teológica sino como una psicológica-espiritual (sin caer en tecnicismos) aceptando un patrón de comportamiento humano.
  3. Opinión personal del estado humano actual.
  4. Opinión personal y aislada (en cuanto a las respuestas anteriores) acerca del Transhumanismo.

6. PROCEDIMIENTO

Luego de envolvernos en una amplia y futurista visión transhumanista, hemos decidido dilatar nuestra concepción y dar un poco de que hablar de su epidémico pero latente auge. Aunque para muchos la presencia del T.H. es inexistente o quizá mejor su origen como palabra desconocido, una aclaración en cuestión de conceptos podría diluir la obstrucción de su vasta consistencia.

El transhumanismo es un "cambio", un "más allá" o un "del otro lado" de la condición humana que se proyecta incesante, invariable con su "Zeitgeist."

Tras la difícil tarea de hacer más claro y consistente la importancia del transhumanismo, hemos llevado a cabo un plan de procesos que fundamenten cómo desde lo que planteamos como una crisis teológica, ha surgido un nuevo propósito de reinvención humana que es precisamente nuestro tema de interés.

En primera instancia, decidimos trabajar e investigar sobre algo que sacudiera al mundo desde sus raíces y fue entonces cuando nos percatamos de una masiva fragmentación que fusiona la estructura personal, espiritual, religiosa, moral, entre otras que hacen al ser humano una figura integral.

La "luz" de integración que se plantea como alternativa (el T.H) es un amplio caudal abordado por medios de comunicación como el Internet al cual recurrimos antes que todo e hicimos contacto vía correo electrónico con un transhumanista que nos habló y nos aclaró muchos aspectos de esta emergente tendencia. Muchos de los anotes se pueden referenciar con la información que el nos suministró que aunque no precisamente de el sino encontrada por el fue bastante útil y necesaria.

Con base en estos conceptos (conocimientos) adquiridos hemos respondido nuestras dudas sobre el tema, hemos adoptado una auto definición clara y hemos justificado cualquier cuestionario o guía de trabajo presentado en la materia.

El concepto de (T.H) ha sido confuso y controversial en el campo de las entrevistas por eso se a inducido a los entrevistados Antonio Rodríguez y Marta Chaparro a que desplieguen desde una condición humana como o que relevante y pertinente ven lo que planteamos nosotros como una crisis teológica y como ven la alternativa de cambio.

En este proceso, el resultado final es la realización de un vídeo que de muestra sintetizada de lo que hemos aprendido nosotros sobre la alternativa a la "crisis teológica", lo que hemos explicado y justificado acerca de esta, y lo que los otros responden y como reaccionan a lo que nosotros creamos sugiriendo y argumentando.

7. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN

En resumen, todo lo realizado fue de un aporte no sólo muy amplio sino también innovador. Lo que hemos descubierto y hemos entendido acerca de esta nueva corriente que aunque no se presente como un movimiento establecido ni algo de orden formal, comprende y abarca la condición humana queriendo reunirla después de lo herida y dispersa que se encuentra la concepción del ser humano. Pensamos que nuestra investigación quiso trascender de las condiciones rutinarias y banales que enfrenta el ser humano y quisimos explorar un aspecto del cual escaseara y así poderlo ver como es, como una totalidad, no como un ser lleno de comportamientos preestablecidos que tiende sólo a ratificar un estado mediocre del ser. Males que aquejan a la humanidad, tanto modernos como milenarios (prostitución, plagas, sida,), los encontramos lejos de una realidad espiritual y racional, o sea , para entender y aceptar una condición humana debemos escabullirnos en los rincones más profundos de nuestra naturaleza y entender que indagar en lo superfluo de una apenas esperada traba existencial sólo nos aleja de nuestro real objetivo.

8. CONCLUSIONES

Después de haber analizado y sintetizado los principios del T.H podemos afirmar que más que una respuesta, es un nuevo comienzo para una adaptación diferente ante un medio que aunque hostil, dador de oportunidades; ya que toda crisis fragmenta su significado en problema y oportunidad.

Filósofos, teólogos, psicólogos y en general pensadores saben y entienden del problema que de raíz enclaustra al hombre y acuerdan todos de la misma forma, que el hombre debe reinventarse a si mismo y estructurar toda su existencia y su relación con el universo.

BIBLIOGRAFÍA 

Internet:

-www.transhumanism.com

-www.geocities.com/area51/quadrant/2890/trans.html

-www.elcomerciopero.com/cybercultura/cf/tecn.htm

ANEXO

Para ahondar en una visión más específica de lo que trata el T.H enfocado de una percepción de nueva era anexamos el siguiente ensayo de Michael Bowens, 98: Algunas hipótesis para entender lo ciber sagrado.

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1. La búsqueda tecnológica es una búsqueda espiritual

Me gustaría empezar con la premisa de que la búsqueda de lo trascendental está en el ‘cableado’ de la psique humana. Incluso si no estamos definidos espiritual o religiosamente, no podemos escapar al pensamiento sobre nuestra relación con la ‘totalidad’ de la existencia, ni prohibir a nuestras almas ansiar un escape de la condición humana y de nuestra inescapable muerte.

Por ello, creo que la historia de la civilización humana puede caracterizarse por una especie de competición entre el transhumanismo espiritual y el transhumanismo materialista o tecnológico. Durante miles de años la humanidad ha elegido el primer camino, creyendo que había una realidad ‘sobrenatural’ transcendental más allá del mundo material, pero a la cual podía accederse a través del desarrollo interior. Esto dio origen a sociedades tradicionales como la civilización hindú, la cristiandad medieval, etc. donde la sociedad estaba más o menor organizada para apoyar está búsqueda, creando una infraestructura social que permitiese a ciertos estratos de la población dedicarse completamente a esta búsqueda.

Por una serie de razones complejas, fuera del alcance de este artículo, en el occidente cristiano ocurrió una ruptura. La espiritualidad se convirtió en un credo o creencia, sin ninguna ‘tecnología’ espiritual realista para conseguir realmente lograr la salvación o liberación humana, con el resultado de que, desde el Renacimiento en adelante, esta liberación no se contempló más en el reino espiritual sino en el reino material, comenzando un proceso de secularización.

Sin embargo, lo que se solía buscar en lo sobrenatural se buscó en la realidad material, y la ciencia y la tecnología se convirtieron en un medio de lograr trascendencia. Como explicó David Noble en The Religion of Technology, esta relación entre tecnología y espiritualidad a menudo ha estado bastante explícita y siempre ha estado implícita. Por ello, realmente la tecnología está ejecutando un programa religioso para la inmortalidad, un utópico ‘Nuevo Cielo y Nueva Tierra’.. Donde discrepo con David Noble es en que él cree que tal relación es errónea y que la ciencia y la tecnología deberían descontaminarse, mientras que yo sostengo que al ser la trascendencia inherente a nuestra condición, deberíamos meramente ser conscientes de ella, pues de todas formas es inevitable.

También destacaría la noción hindú, propuesta por Richard Thompson (autor de de Alien Identities y Forbidden Archeology) de que para cada poder yóguico hay una tecnología equivalente que tiene lugar en el mundo material; y se repite en el Judaísmo Hasídico, que considera que la tecnología está poniendo en evidencia pruebas materiales de los poderes divinos (como explica Jozef Kazen del website Chabad). Aquí queda muy claro que detrás de la búsqueda tecnológica, hay una impronta programática que sale directamente de nuestras tradiciones espirituales.

2. La inconsciencia espiritual puede hacer daño si no se la hace consciente.

Como todo contenido inconsciente personal y social, puede causar daño cuando no se pone bajo la luz de la razón y la consciencia. Por eso hay tanta hubris en la tecnología actual (y en las fuerzas sociales que la promueven) que podría ir en detrimento de nuestro futuro humano, con un anhelo callado de ir más allá de nuestra condición corporal (el tema de la obsolescencia del cuerpo), más allá de nuestras mentes (sustituyéndolas con inteligencias artificiales superiores) y, de hecho, más allá de lo humano. Un porcentaje bastante importante del discurso sobre lo ciber sagrado podría caer en esta categoría, y estoy pensando en particular en movimientos tales como los Extropianos, la filosofía transhumanista, y en autores tales como Hans Moravec, Frank Tipler, etc.

3. La trascendencia tecnológica no es trascendencia real.

Yo no tengo una posición clara sobre el realismo de los actuales objetivos tecnológicos transhumanos o posthumanos, y si cosas como la longevidad extrema, la descarga mental y otras son realmente posibles. Sin embargo, puede decirse que incluso si fueran realizables, la trascendencia tecnológica no es transcendencia real. De hecho, lo que el tecnotranshumanismo más espacio, etc. Todo esto se sitúa sobre el eje horizontal, está dentro del espacio y el tiempo, y realmente no va más allá de él, no se mueve sobre el eje vertical. Por ello, el transhumanismo tecnológico no puede en ningún sentido real siquiera sustituir a la necesidad de espiritualidad genuina.

4. El desarrollo tecnológico puede estimular/estimula la consciencia espiritual.

Esta afirmación positiva puede sorprender después de mi crítica previa, pero sí, hay un sentido en el cual la tecnología estimula la consciencia espiritual. Me gustaría referirme a los trabajos de Jean Gebser (The Ever-Present Origin) y especialmente de Ken Wilber (The Spectrum of Consciousness) con su punto de vista sobre la evolución de la consciencia humana a través del tiempo, estableciendo un vínculo claro entre la psicogénesis de la mente humana individual y la sociogénesis de las civilizaciones, mostrando que las últimas se mueven a lo largo de las mismas etapas que el individuo en su maduración espiritual. Wilber hace una interesante y crucial distinción cuando muestra que hay dos líneas de desarrollo. Una para los practicantes avanzados y los conocedores espirituales con una evolución desde los shamanes a los santos y los budas, en la que cada generación construye sobre el conocimiento de sus predecesores. La otra línea abarca a la población en general, y aquí hay un vínculo (en sentido marxista) absolutamente claro entre el nivel general de tecnología comunicativa y el promedio del nivel de conciencia de una sociedad dada. Por tanto, sí, en este sentido específico, la tecnología globalizadora de la internet con toda probabilidad conducirá a un ‘salto’ hacia alguna clase de consciencia más planetaria, (este proceso, que depende de la voluntad humana, la maduración y un montón de factores subjetivos, desde luego no es automático, y de ahí que la regresión sería posible, y catastrófica, y desde luego, podemos ver muchas fuerzas regresivas funcionando, (tales como el fundamentalismo, el cultismo, etc.), o dicho de otro modo, cuando cambia el ‘hardware’, el software (nuestras mentes humanas) deben seguirlo. Ambos Gebser y Wilber definen el nuevo estado de conciencia que ha estado brotando durante este siglo y que está siendo estimulado por la nueva infraestructura tecnológica como ‘visión-lógica’, el primer estado transpersonal más allá de la pura racionalidad. Estoy remitiendo un artículo distinto explicando estas complicadas e incluso enigmáticas nociones (ver el ensayo "Ken Wilber y el Ciberespacio"). Por tanto, cuando hablamos de lo ciber sagrado, debemos decir exactamente qué queremos decir, y ciertamente yo no estoy sugiriendo una noción ‘new age’de armonía universal, pero sí, aparece en las cartas una ampliación de la mente humana.

5. El desarrollo espiritual es necesario para el desarrollo tecnológico.

Parece bastante cierto que con la tecnología dándonos poderes ‘transhumanos’ sobre nuestro entorno y sobre nosotros mismos, necesitamos también un nivel adicional de desarrollo espiritual. La tecnología tiene muchas influencias negativas sobre la calidad de nuestra vida (la aceleración del ‘ritmo de vida’, es sólo uno), donde las técnicas espirituales pueden ayudar. Por mencionar sólo unas pocas: las reglas de la arquitectura sagrada (y su poder de crear mentes descansadas) podría usarse para crear ciberespacios vivogénicos (vivibles, reforzadores de la vida), noción adelantada por Mark Pesce, fundador y tecno-pagano de VRML, y puesta en práctica por Michael Heim. Pienso en nociones tales como el posible desarrollo de algún tipo de "ciber-feng shui".

Las tecnologías espirituales (y las técnicas de trabajo corporal) tales como meditación, contemplación, relajación, concentración, yoga y demás, llegarán a ser complementos necesarios para nuestros sedentarios estilos de vida y para el estrés inducido por la hiper tecnología. Tecnologías tales como el Internet continuamente sacan nuestras conciencias hacia el mundo material externo (o más bien, la ‘materialización de nuestra cultura’ en el formato del ciber espacio), y se hace aún más difícil mirarnos a nosotros mismos y a nuestro funcionamiento, por lo que una fuerza contraria es absolutamente necesaria para el equilibrio mental y espiritual.

6. El transhumanismo tecnológico y el espiritual no deben estar opuestos sino integrados.

El transhumanismo tecnológico es totalmente legítimo e indudablemente traerá muchos beneficios importantes para nuestro bienestar social y corporal (en términos de mejor salud, mayor esperanza de vida, etc.)

El transhumanismo espiritual es igualmente necesario para nuestro crecimiento individual y social y nuestra futura evolución.